Cirugía de
No dejes que una condición genética defina tu confianza. Es hora de transformar tu cuerpo, y tu vida. Haz que tu pecho luzca armónico y natural y recupera el poder de sentirte tú misma, con total libertad y seguridad.
Debes saber que…
Las mamas tuberosas son una malformación congénita cuya causa específica se desconoce, pero se sabe que es una alteración en el desarrollo mamario que se produce cuando la glándula mamaria no logra expandirse de manera uniforme debido a que está «encorsetada» por una especie de anillo fibroso que impide su crecimiento normal, provocando una falta de desarrollo en la base, las partes laterales y el polo inferior de la mama, la cual crece únicamente hacia delante. El resultado es una mama tubular, con una areola muy grande y prominente.
Esta anomalía puede afectar a una o ambas mamas, y su severidad varía según el grado de afectación. En algunas ocasiones la areola cae por delante de la mama y, frecuentemente, los pechos son asimétricos.
Las mamas tuberosas pueden causar importantes secuelas psicológicas. Las mujeres que las presentan se sienten “raras”, diferentes, evitan mostrarlas y ven afectadas sus relaciones personales.


¿Qué queremos conseguir?
Con la cirugía de mama tuberosa se corrigen todos los defectos asociados a la mama tubular, cambiando la forma y el volumen del pecho, así como la posición y el tamaño de la areola, para conseguir una mama de aspecto normal y natural.
Aunque el tratamiento en sí será diferente según el grado de afectación, generalmente se deberá expandir y remodelar la glándula mamaria existente mediante incisiones radiales, reconstruir y descender el surco submamario, rellenar adecuadamente el polo inferior de la mama, disminuir el tamaño de las areolas y recolocarlas en su nueva posición.
Con esta cirugía se consigue un beneficio estético y, sobre todo, psicológico, pues eleva mucho la autoestima de las pacientes, permitiéndoles cerrar una etapa marcada por la inseguridad corporal y reintegrarse plenamente en su vida personal y social.
El Dr. Laredo es pionero en cirugía reparadora de mama y en todas las técnicas de cirugía estética mamaria, siendo uno de los mayores especialistas en cirugía de mama tuberosa en España.
Tipos u opciones que ofrecemos
Las mamas tuberosas se clasifican en cuatro grados en función del déficit de desarrollo de la mama, del retraimiento de la misma, del volumen y tamaño del pecho, y de las posibles desviaciones de la areola. En MARLA CLINIC adaptamos cada intervención al grado de afectación, con una estrategia quirúrgica diferente.
- Grado 1 – Contracción leve del polo inferior.
Se corrige habitualmente con una prótesis anatómica, diseñada para recrear el volumen ausente en la parte inferior del pecho. En estos casos, no suele ser necesario intervenir sobre la glándula. - Grado 2 y Grado 3 – Deformidad moderada a severa.
Aquí el desarrollo glandular es más deficitario y requiere una técnica adicional: el desdoblamiento o liberación glandular. Esta maniobra permite moldear adecuadamente el polo inferior, y se combina con un implante.
En casos más severos (Grado 3), también es frecuente tener que reducir el tamaño de la areola para lograr una proporción adecuada y evitar que se mantenga abombada tras la corrección. - Grado 4 – Ausencia total de glándula.
Este es el caso más complejo, ya que implica una falta completa de desarrollo mamario. Puede requerir un abordaje en dos tiempos quirúrgicos: primero se realizaría una lipotransferencia (con grasa propia) para preparar la zona y generar una base anatómica y, posteriormente, se programaría una segunda cirugía para colocar la prótesis y completar la corrección.
Aunque la mayor parte de las veces es necesaria la colocación de prótesis, puesto que la glándula suele ser insuficiente para poder dar toda la forma a la mama (especialmente en la parte inferior), en los casos en que la glándula mamaria es suficientemente voluminosa es posible remodelarla, dividiéndola en radios y redistribuyéndola, obteniendo un resultado óptimo sin necesidad de prótesis.
Además, en algunos casos, cuando la paciente cuenta con grasa suficiente en otras zonas de su cuerpo y es factible obtener un buen resultado sin implantes, se puede optar por un lipofilling o lipotransferencia para aportar tejido a la reconstrucción del pecho, completando la expansión de la glándula.
También pueden combinarse ambas técnicas, asociando implantes mamarios y lipotransferencia, para mejorar o perfeccionar los límites donde termina la prótesis, o para conseguir una mejor simetrización cuando el grado de asimetría entre ambas mamas es importante.
Respecto a la vía de abordaje de la cirugía, generalmente optaremos por la vía periareolar realizando una incisión alrededor de la areola, puesto que casi siempre hay que actuar sobre ella ya sea para reducir su tamaño o para reposicionarla. A través de esta vía realizaremos todas las maniobras quirúrgicas necesarias como la expansión de la glándula, e introduciremos la prótesis mamaria.
Aunque las cicatrices son permanentes, el Dr. Laredo llevará a cabo un estricto protocolo de cicatrización que empieza en la misma intervención quirúrgica, con el fin de que sean lo más discretas posible. Así, realizará incisiones estratégicas del tamaño justo, suturando por planos de forma interna/intradérmica y con una técnica de sutura que garantiza el mejor resultado.
Las cicatrices irán blanqueándose y disimulándose por sí solas con el paso de los meses, volviéndose prácticamente imperceptibles. Además, serán fáciles de ocultar con el sujetador o con un bikini de reducido tamaño, pues no hay cicatrices en el área del escote.
En la primera consulta, tras una evaluación personalizada, seleccionaremos la mejor opción para obtener un resultado satisfactorio, natural y duradero.
Preguntas frecuentes
La cirugía de mamas tuberosas está indicada para mujeres que presentan este tipo de mamas, caracterizadas por deformidades como forma cónica o tubular, base estrecha, hundimiento del polo inferior o areolas grandes y/o prominentes.
Aunque no hay una edad mínima para realizarse la cirugía de mamas tuberosas, es importante esperar hasta que el desarrollo mamario se haya completado, lo cual no suele ser antes de los 16-17 años. De este modo, se recomienda esperar hasta los 18 años, momento en el cual también se alcanza la mayoría de edad y la decisión es exclusivamente de la paciente.
Si planeas quedarte embarazada y quieres dar el pecho, es importante que nos lo comuniques en la primera consulta para elegir la técnica más adecuada o tomar la decisión correcta. Por un lado, el resultado de la cirugía de mamas tuberosas puede verse alterado tras el embarazo o lactancia, especialmente si implican un cambio importante en tu glándula mamaria. Por otro lado, aunque la mayoría de las pacientes no ven dificultada la lactancia tras esta intervención, en los casos más acusados en los que se requiere realizar ciertas técnicas sobre el complejo areola-pezón, la capacidad de lactancia podría verse afectada. Para evitar esos inconvenientes, es aconsejable esperar a realizarse esta cirugía cuando ya no se deseen más embarazos.
Como te explicaremos en la primera visita, si eres una persona fumadora es necesario que dejes este hábito al menos 1 mes antes de someterte a esta o cualquier cirugía y, por supuesto, después. Esto es especialmente importante si se trata de una intervención en la que se realiza un despegamiento de la piel o una incisión relativamente grande, como es el caso de la cirugía de mamas tuberosas. A este respecto, debes ser sincera con el equipo médico, pues no cumplir este requisito puede poner en riesgo la cirugía, provocar necrosis cutánea, mala cicatrización e, incluso, dehiscencia (apertura) de sutura. Te animamos a que aproveches este esfuerzo para dejar de fumar definitivamente.
Sí, la cirugía de mamas tuberosas se puede combinar con otros procedimientos faciales o corporales. De hecho, es muy frecuente combinarlo con la abdominoplastia, la liposucción, el lipofilling facial o corporal, la rinoplastia, la blefaroplastia o la otoplastia.
Si en la cirugía de mamas tuberosas se realiza un aumento con grasa propia (lipofilling), siempre irá asociada la liposucción, ya que se requiere el paso previo de obtención del tejido graso.
En 4-5 días podrás realizar actividades cotidianas y en 1-2 semanas, retomar tu vida laboral, dependiendo de cuál sea tu profesión. Durante un mes hay que evitar cargar grandes pesos o subir los brazos por encima del nivel del hombro.
En los primeros días puedes pasear y progresivamente puedes hacer ejercicio de piernas y tronco. Habrá que esperar 2-3 meses para poder hacer deporte con normalidad, teniendo especial cuidado con los deportes de impacto o aquellos en los que se use mucho el pectoral, si se han empleado prótesis.
1º- Primera consulta: Realizaremos una valoración personalizada, eligiendo y planificando el tratamiento más adecuado para ti. Te explicaremos en detalle en qué consiste, cuál es el procedimiento, qué anestesia utilizaremos, cómo es el postoperatorio, qué resultados esperar y te daremos el presupuesto definitivo. Por supuesto, resolveremos todas las dudas que tengas.
2º- Segunda consulta: Realizaremos un estudio preanestésico con consulta individualizada con el anestesista, así como un estudio anatómico y fotográfico de la zona a intervenir que permita una planificación detallada de tu cirugía. Continuaremos resolviendo cualquier duda que haya quedado pendiente o te haya surgido con posterioridad.
3ª- Intervención Quirúrgica.
4º- Postoperatorio: Desde que salgas de quirófano, llevaremos a cabo un seguimiento para garantizar una recuperación segura y lo más breve posible, así como unos resultados satisfactorios.
Los resultados son duraderos, aunque las fluctuaciones de peso, futuros embarazos o lactancias, y el envejecimiento, podrían afectar la apariencia con el tiempo.
Si en la cirugía de mamas tuberosas se realiza un aumento con prótesis debajo del músculo, el resultado será más duradero, pues la colocación submuscular de los implantes aporta estabilidad.
La evolución en la calidad de los implantes ha reducido drásticamente cierto tipo de complicaciones, de modo que muchas de las prótesis mamarias utilizadas actualmente acompañarán a la paciente la mayor parte de su vida (o toda), especialmente entre las mujeres que se realizan la cirugía a partir de la mediana edad. No hay una recomendación de llevar a cabo una sustitución de implantes en un tiempo determinado, y posiblemente, en ciertos casos, no se alcance esa situación. Sin embargo, si eres joven, es probable que en algún momento de tu vida sí debas sustituir las prótesis, porque la esperanza de vida es cada vez mayor y, aunque los implantes no caducan y son dispositivos médicos muy seguros y compatibles, se pueden deteriorar con el paso del tiempo. Habría que plantearse un recambio de prótesis si ocurre una de las complicaciones asociadas a las mismas (rotura, contractura capsular o seroma son las más habituales, aunque poco frecuentes), o si la propia paciente desea hacer un cambio por razones estéticas (por una variación importante en su cuerpo debida a un embarazo o pérdida de peso, o simplemente porque quiere cambiar el volumen de su pecho).
Por esta razón, ahora más que nunca las prótesis deben adecuarse a la anatomía de cada mujer, puesto que formarán parte de ella siempre. Así, el concepto de constitucionalidad en el que se basa la técnica del Dr. Laredo es absolutamente necesario: serán las propias características anatómicas de cada paciente las que definan con bastante precisión las medidas de la prótesis que se implante. Cuanto más constitucional sea el resultado, más “cómodo” se encontrará el organismo y menos probabilidad habrá de problemas futuros, pudiendo disfrutar así de un resultado estable y permanente.
Sí, la cirugía de mamas tuberosas es segura. Sin embargo, aunque raras, todo procedimiento quirúrgico puede presentar complicaciones: infección, hematoma, seroma (acumulación de líquido), inflamación, pérdida de sensibilidad, asimetría, contractura capsular, problemas de cicatrización y riesgos asociados con la anestesia, entre otras.
Ponerse en manos de un buen cirujano plástico (y mejor aún si está especializado en el tipo de cirugía que necesitas), seguir sus indicaciones pre y post operatorias, acudir a todas las citas de seguimiento y elegir una clínica cuyas instalaciones y recursos ofrezcan la máxima seguridad, reducirá al mínimo estos riesgos y, además, garantizará un resultado excelente.
MARLA CLINIC está formada por un equipo médico reconocido y experimentado, y se encuentra dentro de las instalaciones del Hospital Vithas de Alicante, de modo que todas las cirugías, las noches de ingresos y los seguimientos se llevan a cabo bajo manos expertas y comprometidas, en un centro hospitalario de tercer nivel, garantizando así la máxima profesionalidad y seguridad. Contamos con todos los recursos humanos y técnicos necesarios, como las plantas de ingreso, una UCI avanzada y otros servicios médicos que se puedan requerir.
Para evitar los riesgos asociados a la anestesia, el anestesista está exclusivamente pendiente del paciente, llevando un control estricto durante toda la intervención.
Además, todos los materiales que empleamos en MARLA CLINIC son de la más alta calidad, garantizando así seguridad, resultados óptimos y durabilidad. De este modo, nuestros pacientes pueden disfrutar del mejor resultado, con buena salud y durante muchos años.
En el caso de la cirugía de corrección de mamas tuberosas con implantes, trabajamos con las prótesis más avanzadas del mercado, que ofrecen la máxima garantía, calidad y seguridad. La evolución en la calidad de los implantes ha reducido drásticamente la ocurrencia de ciertas complicaciones como la rotura de prótesis (que no es esperable y, aunque ocurriera, no supondría el mínimo riesgo para la salud ya que los materiales son seguros y no se desprenden ni liberan al organismo debido a su alta cohesividad), e incluso ha hecho desaparecer la incidencia de síndromes linfoproliferativos, tras limitar la utilización de determinadas coberturas protésicas. En este punto es importante aclarar que los implantes mamarios no producen cáncer de mama, ni guardan ninguna relación. Existe suficiente evidencia clínica que confirma que, cuando un tumor aparece en una mama con prótesis, la enfermedad no avanza más y se comporta exactamente igual que cuando aparece en una mama sin prótesis.
Por último, no debemos dejar de mencionar que las técnicas de las diferentes cirugías y la práctica profesional misma, pueden variar mucho de un cirujano a otro. El Dr. Laredo ha perfeccionado al máximo cada técnica y presta una atención meticulosa a los detalles, causando el menor trauma posible a los tejidos. De esta manera, se favorece y acorta la recuperación, se incrementa la seguridad de la intervención al minimizar los riesgos y se garantiza el mejor resultado.
Sí, podrás realizarte con normalidad y de manera fiable las pruebas de imagen recomendadas por tu ginecólogo. Simplemente informa previamente a los profesionales de que estás operada para que usen la técnica adecuada.
El precio, al igual que el tratamiento, siempre es personalizado; varía dependiendo de las necesidades de cada paciente. En la primera consulta concretaremos el o los tratamientos óptimos para ti y te informaremos del precio definitivo. Si no quieres esperar, solicita una valoración online; estaremos encantados de atenderte, orientarte sobre el tratamiento que necesitas y podremos darte un presupuesto aproximado. Este presupuesto se concretará en una visita presencial posterior. No dudes en preguntarnos por las opciones de financiación que ofrecemos a nuestros pacientes.
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