Elevación mamaria
o mastopexia

¿Quieres recuperar la forma y turgencia de tus senos? Con la mastopexia podrás revitalizar tu pecho y mejorar el aspecto de tu escote y tu figura, para volver a irradiar juventud y belleza por los cuatro costados.

Debes saber que…

Con el paso del tiempo, el pecho de la mujer se torna flácido, pierde su forma y cae. Este fenómeno, conocido como ptosis mamaria, consiste en una deformación de la piel y otros tejidos de soporte de las mamas, que pierden elasticidad y fuerza. La piel se alarga y la glándula mamaria se acumula en la zona inferior.

Son diversos los factores que confluyen y contribuyen a la caída del pecho:

  • Uno de ellos es la variación importante del volumen o tamaño de la mama tras embarazos, lactancia o cambios significativos de peso.
  • Otro de ellos es el envejecimiento natural: por un lado, con el paso de los años, la piel va perdiendo elasticidad. Durante la juventud era tersa y capaz de adaptarse a las variaciones de volumen por fluctuaciones de peso, pero con la edad se vuelve flácida y laxa y, con ello, incapaz de contraerse a su estado anterior tras una pérdida de volumen, imposibilitando que la mama recupere su forma. Por otro lado, con la edad y los cambios hormonales, las glándulas mamarias se van atrofiando y su lugar lo va ocupando la grasa, resultando en un vaciamiento de la mama, como si el pecho se desinflara. Esta pérdida de volumen, junto a la distensión de la piel y los demás tejidos de soporte, hace que el continente (la propia piel) se quede demasiado grande para el contenido, y caiga.
  • Otro factor es la acción de la gravedad, cuyo efecto será mayor cuanto más grandes sean los pechos. El uso de sujetador ayudar en gran medida a contrarrestar este efecto y conservar el pecho firme.
  • El exceso de exposición solar también influye en la caída de las mamas debido a que acelera el proceso de envejecimiento de la piel, favoreciendo su flacidez.
Mastopexia

Existen diferentes grados de ptosis mamaria atendiendo a la posición pezón-areola con respecto al pliegue inframamario, aunque esta deformidad suele causar complejos e inseguridades en las mujeres independientemente del grado. Y es que más que el tamaño, es la forma y la posición del pecho lo que transmite la idea de juventud y atractivo, siendo la ptosis mamaria contraria al ideal de frescura y belleza que impera en nuestra sociedad.

Mastopexia

¿Qué queremos conseguir?

La mastopexia es una cirugía diseñada para corregir la caída de las mamas. Se eliminará el exceso de piel, se remodelará el tejido mamario y se reposicionarán la areola y el pezón, dejando el pecho firme y turgente, en una posición adecuada, con un volumen correcto y con una forma mucho más armónica y rejuvenecida.

Durante la intervención, además de elevar los senos, se pueden corregir otra serie de aspectos: por un lado, si el volumen del pecho es excesivo, será necesario retirar tejido mamario. Por el contrario, si la mama ha perdido volumen, se puede combinar este procedimiento con la colocación de prótesis para aumentar su tamaño (no confundirlo con el aumento mamario). Por otro lado, se puede mejorar la forma de la areola o reducir su tamaño cuando sea muy grande. Por último, se podrán corregir posibles asimetrías entre ambos pechos.

Para las mujeres, el pecho tiene una especial importancia y significado dentro de su anatomía, pues está íntimamente relacionado con los sentimientos de feminidad, tanto en sus aspectos de maternidad, como en los relacionados con la vida sexual, la belleza y la sensualidad. Esta cirugía no solo revitalizará la apariencia de los senos, sino que proporcionará un rejuvenecimiento completo al mejorar el aspecto del escote y la figura de la mujer, en general. De esta manera, recupera la seguridad y confianza en sí misma.

El Dr. Laredo es pionero en cirugía reparadora de mama y en todas las técnicas de cirugía estética mamaria, siendo uno de los mayores especialistas de la mastopexia en España.

Tipos u opciones que ofrecemos

Para obtener un resultado excelente, natural y duradero, en MARLA CLINIC adaptamos la técnica quirúrgica de elevación de mamas a cada caso concreto. Esto dependerá del grado de caída del pecho, del volumen que posea la glándula mamaria, de la calidad de la piel y del resultado que desee la paciente. De esta manera, podremos realizar la mastopexia con o sin prótesis.

Mastopexia sin prótesis.

Ideal cuando la mujer está contenta con el volumen de sus mamas y solo quiere mejorar la caída (o incluso reducir mínimamente este volumen). En estos casos se realiza una mastopexia simple o con autoprótesis, donde se remodela el pecho desechando la mínima cantidad de glándula posible y la mayor cantidad de piel sobrante, elevando y fijando las estructuras mamarias de una manera precisa en su posición original, y permitiendo aportar mayor volumen en el polo superior. Si el volumen es excesivo, se realizará una reducción mayor de la glándula mamaria antes de elevar y fijar el pecho en su nueva posición. Con la mastopexia sin prótesis se obtiene un resultado completamente natural, teniendo las “nuevas” mamas un comportamiento idéntico a las mamas naturales.

Mastopexia con prótesis.

Se realizará cuando se desee aumentar el volumen de las mamas, rellenar la zona del escote u obtener un resultado más estable y definitivo. En este caso, lo primero será implantar las prótesis para adaptar todo el tejido a los nuevos volúmenes. Los implantes se colocarán debajo del músculo pectoral (dentro de un “bolsillo” a medida que creará el Dr. Laredo), que los protegerá e impedirá caer, aportando así estabilidad y naturalidad, especialmente cuando la paciente tiene poco tejido mamario, pues se ocultan los límites de las prótesis para que sean imperceptibles. Además, de esta manera la mama quedará siempre llena en su polo superior. Con la mastopexia con prótesis obtendremos un resultado perfecto y definitivo o muy duradero. Solo en ciertos casos valoraremos el posicionamiento subglandular o subfascial.

Respecto a las características de la prótesis, utilizaremos:

  • Prótesis de gel de alta cohesividad, que proporcionan una sensación natural y agradable a la vista y al tacto, siendo a su vez seguro su uso (aunque es poco esperable una rotura de prótesis, en caso de ocurrencia no supondría el mínimo riesgo para la salud ya que los materiales son seguros y no se desprenden ni liberan al organismo debido a su alta cohesividad).
  • Prótesis anatómicas (en forma de lágrima) y ergonómicas (son las más perfectas, pues se adaptan a los movimientos naturales del cuerpo proporcionando la máxima naturalidad).
  • Prótesis con una superficie nanotexturada o lisa para evitar las complicaciones asociadas a este aspecto. Cuando se introduce una prótesis en el cuerpo, el propio organismo genera una cápsula alrededor de ésta. En el caso de las prótesis rugosas, las cápsulas generadas son gruesas, duras y rígidas, mientras que con las prótesis lisas o nanotexturadas de última generación, estas cápsulas son cada vez más finas, elásticas, sutiles y naturales. Este aspecto también ha hecho desaparecer la incidencia de síndromes linfoproliferativos, al limitar el uso de determinadas coberturas protésicas.

La mastopexia ha evolucionado mucho en los últimos tiempos y se han disminuido las cicatrices que antes se dejaban. Para abordar esta intervención se pueden realizar tres tipos de incisiones, eligiendo una u otra (o una combinación) según la cantidad de piel a eliminar y la estructura del pecho:

  • Incisión periareolar (alrededor de la areola): necesaria en todos los casos.
  • Incisión vertical (desde la parte inferior de la areola hasta el surco submamario): utilizada en algunos casos.
  • Incisión en el surco submamario: se realiza cuando las mamas están muy caídas y hay un exceso significativo de piel que eliminar.

Si se realiza una mastopexia con implantes, se aprovecharán estas mismas incisiones para colocar las prótesis, sin tener que hacer otras adicionales.

Aunque estas cicatrices son permanentes, el Dr. Laredo llevará a cabo un estricto protocolo de cicatrización que empieza en la misma intervención quirúrgica, con el fin de que sean lo más discretas posible. Así, realizará incisiones del tamaño justo, suturando por planos de forma interna/intradérmica con puntos reabsorbibles (sin necesidad de retirarlos posteriormente, lo que facilita el proceso de recuperación), y con una técnica de sutura que garantiza el mejor resultado.

Las cicatrices irán blanqueándose y disimulándose por sí solas con el paso de los meses, volviéndose prácticamente imperceptibles. Además, serán fáciles de ocultar con el sujetador o con un bikini de reducido tamaño, pues no hay cicatrices en el área del escote.

En la primera consulta, tras una evaluación personalizada, seleccionaremos la mejor opción para obtener un resultado satisfactorio, natural y duradero.

Preguntas frecuentes

La mastopexia está indicada en mujeres que no se sienten a gusto con su silueta porque su pecho ha perdido firmeza y ha caído, y desean devolverle su posición, forma, tersura y volumen naturales para sentirse rejuvenecidas y seguras.

Si planeas quedarte embarazada y quieres dar el pecho, es importante que nos lo comuniques en la primera consulta. El resultado de la mastopexia puede verse alterado tras el embarazo o lactancia, especialmente si implican un cambio importante en tu glándula mamaria. Además, aunque la mayoría de las pacientes no ven dificultada la lactancia tras esta intervención, sí puede ocurrir que se reduzca la probabilidad de lactar, ya que la trasposición del complejo areola-pezón puede afectar a los conductos galactóforos. Para evitar esos inconvenientes, es aconsejable esperar a realizarse esta cirugía cuando ya no se deseen más embarazos.

Como te explicaremos en la primera visita, si eres una persona fumadora es necesario que dejes este hábito al menos 1 mes antes de someterte a esta o cualquier cirugía y, por supuesto, después. Esto es especialmente importante si se trata de una intervención en la que se realiza un despegamiento de la piel o una incisión relativamente grande, como es el caso de la mastopexia. A este respecto, debes ser sincera con el equipo médico, pues no cumplir este requisito puede poner en riesgo la cirugía, provocar necrosis cutánea, mala cicatrización e, incluso, dehiscencia (apertura) de sutura. Te animamos a que aproveches este esfuerzo para dejar de fumar definitivamente.

Sí, la mastopexia puede realizarse junto a otras cirugías faciales o corporales. De hecho, es bastante frecuente combinarla con la abdominoplastia, la liposucción, el lifting de brazos, el lifting de muslos, la rinoplastia, la blefaroplastia y la otoplastia, entre otras.

En 2-3 días podrás hacer vida casi normal, retomando tu vida cotidiana en 1 semana. Podrás incorporarte al trabajo en 1-2 semanas, dependiendo de tu profesión. Durante un mes hay que evitar cargar grandes pesos o subir los brazos por encima del nivel del hombro.

Tendrás que esperar alrededor de 3-4 semanas para retomar el ejercicio físico suave o de intensidad moderada, y 2-3 meses para el ejercicio de mayor intensidad, teniendo especial cuidado con los deportes de impacto si se han empleado prótesis.

1º- Primera consulta: Realizaremos una valoración personalizada, eligiendo y planificando el tratamiento más adecuado para ti. Te explicaremos en detalle en qué consiste, cuál es el procedimiento, qué anestesia utilizaremos, cómo es el postoperatorio, qué resultados esperar y te daremos el presupuesto definitivo. Por supuesto, resolveremos todas las dudas que tengas.
2º- Segunda consulta: Realizaremos un estudio preanestésico con consulta individualizada con el anestesista, así como un estudio anatómico y fotográfico de la zona a intervenir que permita una planificación detallada de tu cirugía. Continuaremos resolviendo cualquier duda que haya quedado pendiente o te haya surgido con posterioridad.
3ª- Intervención Quirúrgica.
4º- Postoperatorio: Desde que salgas de quirófano, llevaremos a cabo un seguimiento para garantizar una recuperación segura y lo más breve posible, así como unos resultados satisfactorios.

El resultado de la mastopexia es duradero, aunque puede no ser permanente. Esto dependerá de diferentes variables como la edad, la ocurrencia de nuevos embarazos o cambios importantes de peso. Ciertos factores como una excesiva flacidez cutánea o de los tejidos de soporte de las mamas de algunas pacientes, un descolgamiento del pecho o alguna asimetría en los meses posteriores a la intervención, pueden precisar un reajuste de la piel o de la forma del pecho para optimizar el resultado.

Si se ha realizado una mastopexia con prótesis debajo del músculo, el resultado será más duradero, pues la colocación submuscular aporta mayor estabilidad (además de naturalidad) y, además, de esta manera queda siempre relleno el polo superior de la mama.

La evolución en la calidad de los implantes ha reducido drásticamente cierto tipo de complicaciones, de modo que muchas de las prótesis mamarias utilizadas actualmente acompañarán a la paciente la mayor parte de su vida (o toda), especialmente entre las mujeres que se realizan la cirugía a partir de la mediana edad. No hay una recomendación de llevar a cabo una sustitución de implantes en un tiempo determinado, y posiblemente, en ciertos casos, no se alcance esa situación. Sin embargo, si eres joven, es probable que en algún momento de tu vida sí debas sustituir las prótesis, porque la esperanza de vida es cada vez mayor y, aunque los implantes no caducan y son dispositivos médicos muy seguros y compatibles, se pueden deteriorar con el paso del tiempo. Habría que plantearse un recambio de prótesis si ocurre una de las complicaciones asociadas a las mismas (rotura, contractura capsular o seroma son las más habituales, aunque poco frecuentes), o si la propia paciente desea hacer un cambio por razones estéticas (por una variación importante en su cuerpo debida a un embarazo o pérdida de peso, o simplemente porque quiere cambiar el volumen de su pecho).

Por esta razón, ahora más que nunca las prótesis deben adecuarse a la anatomía de cada mujer, puesto que formarán parte de ella siempre. Así, el concepto de constitucionalidad en el que se basa la técnica del Dr. Laredo es absolutamente necesario: serán las propias características anatómicas de cada paciente las que definan con bastante precisión las medidas de la prótesis que se implante. Cuanto más constitucional sea el resultado, más “cómodo” se encontrará el organismo y menos probabilidad habrá de problemas futuros, pudiendo disfrutar así de un resultado estable y permanente.

Sí, la mastopexia es una cirugía segura. Sin embargo, aunque raras, todo procedimiento quirúrgico puede presentar complicaciones: infección, hematoma, seroma (acumulación de líquido), inflamación, pérdida de sensibilidad, asimetría, contractura capsular, rotura o mal posición de prótesis, problemas de cicatrización y riesgos asociados con la anestesia, entre otras.

Ponerse en manos de un buen cirujano plástico (y mejor aún si está especializado en el tipo de cirugía que necesitas), seguir sus indicaciones pre y post operatorias, acudir a todas las citas de seguimiento y elegir una clínica cuyas instalaciones y recursos ofrezcan la máxima seguridad, reducirá al mínimo estos riesgos y, además, garantizará un resultado excelente.

MARLA CLINIC está formada por un equipo médico reconocido y experimentado, y se encuentra dentro de las instalaciones del Hospital Vithas de Alicante, de modo que todas las cirugías, las noches de ingresos y los seguimientos se llevan a cabo bajo manos expertas y comprometidas, en un centro hospitalario de tercer nivel, garantizando así la máxima profesionalidad y seguridad. Contamos con todos los recursos humanos y técnicos necesarios, como las plantas de ingreso, una UCI avanzada y otros servicios médicos que se puedan requerir.

Para evitar los riesgos asociados a la anestesia, el anestesista está exclusivamente pendiente del paciente, llevando un control estricto durante toda la intervención.

Además, todos los materiales que empleamos en MARLA CLINIC son de la más alta calidad, garantizando así seguridad, resultados óptimos y durabilidad. De este modo, nuestros pacientes pueden disfrutar del mejor resultado, con buena salud y durante muchos años.

En el caso de la mastopexia con implantes, trabajamos con las prótesis más avanzadas del mercado, que ofrecen la máxima garantía, calidad y seguridad. La evolución en la calidad de los implantes ha reducido drásticamente la ocurrencia de ciertas complicaciones como la rotura de prótesis (que no es esperable y, aunque ocurriera, no supondría el mínimo riesgo para la salud ya que los materiales son seguros y no se desprenden ni liberan al organismo debido a su alta cohesividad), e incluso ha hecho desaparecer la incidencia de síndromes linfoproliferativos, tras limitar la utilización de determinadas coberturas protésicas. En este punto es importante aclarar que los implantes mamarios no producen cáncer de mama, ni guardan ninguna relación. Existe suficiente evidencia clínica que confirma que, cuando un tumor aparece en una mama con prótesis, la enfermedad no avanza más y se comporta exactamente igual que cuando aparece en una mama sin prótesis.

Por último, no debemos dejar de mencionar que las técnicas de las diferentes cirugías y la práctica profesional misma, pueden variar mucho de un cirujano a otro. El Dr. Laredo ha perfeccionado al máximo cada técnica y presta una atención meticulosa a los detalles, causando el menor trauma posible a los tejidos. De esta manera, se favorece y acorta la recuperación, se incrementa la seguridad de la intervención al minimizar los riesgos y se garantiza el mejor resultado.

Sí, podrás realizarte con normalidad y de manera fiable las pruebas de imagen recomendadas por tu ginecólogo. Simplemente informa previamente a los profesionales de que estás operada para que usen la técnica adecuada.

El precio, al igual que el tratamiento, siempre es personalizado; varía dependiendo de las necesidades de cada paciente. En la primera consulta concretaremos el o los tratamientos óptimos para ti y te informaremos del precio definitivo. Si no quieres esperar, solicita una valoración online; estaremos encantados de atenderte, orientarte sobre el tratamiento que necesitas y podremos darte un presupuesto aproximado. Este presupuesto se concretará en una visita presencial posterior. No dudes en preguntarnos por las opciones de financiación que ofrecemos a nuestros pacientes.

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